


Residencia intensiva de retrato
Tienen un recorrido fotográfico (artístico, autoral o ligado al oficio) y sienten la necesidad de revisar su práctica y el lugar desde el cual están retratando.
Se encuentran en un momento de replanteo o profundización, con preguntas abiertas sobre su trabajo, su lenguaje o su relación con el retrato.
Buscan afinar su mirada y su posición frente a la imagen. Entienden el retrato como encuentro, situación y vínculo con la otra persona.
Se interesan por el retrato en un sentido expandido, donde entran en juego, el cuerpo, el gesto, el espacio, y no solo el rostro.
Buscan pensar el retrato como documento, fragmento o relato, tanto en el marco de obra artística como en prácticas aplicadas o proyectos híbridos.
Valoran los procesos que requieren tiempo, atención y profundidad, y no solo la producción de resultados.
Se encuentran en un momento de búsqueda:
un proyecto en curso, una idea latente o el deseo
de reconectar.
Cuentan con un cuerpo
de imágenes (extenso o fragmentario) y desean revisarlo, ordenarlo, tensionarlo o releerlo.
Tienen interés tanto en producir imágenes como
en editar, escribir, mirar bibliotecas, escuchar y pensar procesos.
Están dispuestas a habitar un espacio colectivo de trabajo, incluso si nunca antes compartieron su material.
Ya cursaron talleres, clínicas o formaciones, o vienen desarrollando una práctica fotográfica de manera autodidacta.
En relación con la técnica,
se espera una base de autonomía que permita trabajar con libertad
durante la residencia.

Ejercicios de retrato y dirección orientados a explorar la presencia, la mirada, la escucha y el vínculo. Trabajamos cómo acercarnos, cómo proponer, cómo sostener una escena y cómo leer lo que sucede en el encuentro mientras se está fotografiando.
Prácticas que involucran cuerpo, movimiento y respiración como herramientas para comprender desde dónde miramos y cómo dirigimos.
Ejercicios de observación del espacio y la luz, atendiendo a la distancia, el gesto, la atmósfera y la relación entre los cuerpos y el entorno.
Sentís que tu trabajo con el retrato llegó a un punto de pregunta, donde lo técnico ya no es el problema, pero sí lo es qué estás diciendo con tus imágenes y desde qué lugar las estás construyendo.
Venís produciendo retratos que funcionan, pero percibís cierta repetición de gestos, decisiones o fórmulas, y necesitás abrir el proceso para volver a sorprenderte, incomodarte o complejizar tu mirada.
Te interesa profundizar en la dirección del retrato como una práctica sensible: aprender a intervenir, proponer y acompañar sin rigidizar la escena ni perder lo vivo del encuentro.
A veces aparecen nervios, timidez o bloqueos al fotografiar a otra persona, y buscás recursos para sostener ese momento con mayor presencia, atención y claridad, sin esconderte detrás de la cámara.
Te atrae pensar el retrato más allá del rostro: como una práctica expandida donde entran en juego el cuerpo, el movimiento, la distancia, la luz, el espacio y el tiempo compartido.
Tenés interés en integrar la escritura y la lectura como herramientas para pensar tus imágenes, registrar procesos, ordenar decisiones y construir una relación más consciente con tu trabajo.
Buscás un espacio de tiempo y concentración, lejos de la producción acelerada, para observar con mayor detenimiento, afinar tu lenguaje y revisar tu práctica desde otro ritmo.
Querés que lo que trabajás en el retrato dialogue tanto con el desarrollo de tu obra autoral como con proyectos documentales o con el oficio de retratar a otras personas.
No. Lo que importa es que tengas una práctica activa y preguntas propias en relación al retrato. Podés venir con obra en curso, material fragmentario o incluso con ideas que todavía no terminan de tomar forma. La residencia está pensada como un espacio para activar y profundizar procesos. Nuestros grupos son diversos, con participantes que tienen experiencia en investigación y gestión, artistas que están en proceso de desarrollar su obra, así como fotógrafos que están dando sus primeros pasos y desean entrenar, retratar y practicar.
La residencia propone una transformación en tu manera de mirar, dirigir y sostener el encuentro en el retrato. Más que adquirir técnicas aisladas, el trabajo apunta a refinar tu relación con la imagen, con la otra persona y con tu propio proceso creativo, desde un lugar de mayor presencia, atención y sensibilidad.
A diferencia de un taller puntual, esta es una residencia intensiva de cinco días, pensada para trabajar el retrato con continuidad y profundidad. Cada día aborda un eje distinto, permitiendo que el proceso se construya de manera progresiva, desde los primeros ejercicios hasta las exploraciones más complejas.
El tiempo compartido, la convivencia y la continuidad del trabajo hacen posible una transformación más profunda que la de un formato breve o fragmentado.
La técnica forma parte del proceso, pero no se aborda a través de módulos cerrados ni clases teóricas generales. Las dudas técnicas que aparezcan (ya sea en relación a luz natural, uso de flash, movimiento, fotografía nocturna o distintos tipos de cámara) se trabajan de manera situada y personalizada, según las necesidades de cada participante. Esto permite que quienes ya tienen recorrido no sientan que vuelven a empezar, y que quienes tengan dudas puntuales puedan revisarlas.
La timidez, la incomodidad o la sensación de no saber cómo intervenir forman parte de la experiencia de retratar. Los ejercicios están pensados justamente para atravesar esas tensiones de manera gradual, cuidada y respetuosa. La participación en las actividades es siempre optativa: cada persona decide hasta dónde involucrarse en cada instancia. El foco está en desarrollar mayor presencia corporal, atención y claridad en la mirada, entendiendo que la cámara muchas veces funciona como refugio, y que el trabajo también implica aprender a salir (cuando se puede y cuando se quiere) de ese lugar.
Además de los ejercicios de retrato, la residencia incluye ejercicios de bitácora fotográfica y escritura como herramientas para pensar las imágenes, registrar procesos y abrir nuevas aristas de trabajo.
Habrá una biblioteca disponible con fotolibros y ensayos para la consulta, la lectura y la observación, así como momentos de presentación colectiva para quienes deseen compartir material, procesos o preguntas en relación a su práctica. Estas instancias acompañan el trabajo visual y permiten pensar el retrato desde distintos registros y lenguajes.
Te animamos a aplicar para garantizar la formación de un grupo diverso y comprometido. Establecimos un proceso simple de selección previa en el que solo necesitas enviarnos una selección de 5 fotografías representativas, junto con un breve texto de presentación que nos ayude a conocerte mejor. No hace falta que las fotos sean de un mismo proyecto, lo importante es que podamos ver en qué instancia te encontrás.
Sí! Puede realizarse con cualquier tipo de cámara: analógica, digital, manual, automática, celular, cámara filmadora profesional, super8, handycam, etc.
Sí! Unos días antes del inicio de la residencia, creamos un grupo de WhatsApp para que los participantes puedan conocerse entre sí. Además, organizamos una sesión de Zoom dos semanas antes del evento, donde coordinamos los preparativos de los materiales que deberán traer.
La locación queda a 5min de Villa General Belgrano y es de fácil acceso desde la terminal de ómnibus del pueblo. A Villa General Belgrano se puede llegar en micro/bus desde Buenos Aires (directo) o un avión a Ciudad de Córdoba y de ahí un micro de 2/3hs a Villa General Belgrano. En auto desde Buenos Aires se puede llegar por Autopista directo en un viaje de aproximadamente de 8 a 9 hs. El traslado es el único gasto que corre por cuenta de cada participante. Sin embargo, unas semanas antes de la residencia, facilitaremos la coordinación entre los residentes a través de un grupo de WhatsApp y una sesión de Zoom. Esto permitirá que los participantes coordinen opciones de transporte compartido, como taxis, automóviles, o incluso viajes en micro. La idea es que puedan encontrar la opción que mejor se adapte a sus necesidades y puedan llegar en grupo de ser posible.
La participación en cada actividad es opcional. Valoramos el intercambio grupal, pero comprendemos que algunos participantes puedan necesitar tiempo exclusivo para trabajar en sus obras. Nuestro enfoque es respetar el ritmo individual de cada participante.
La residencia tiene un valor con early bird ticket aplicando hasta el 15 de febrero o hasta agotar cupos. Los pagos se pueden hacer en dólares o en pesos argentinos. En pesos argentinos se abona vía transferencia, depósito o Mercado Pago. En dólares te vamos a compartir un link de pago para que puedas abonar.








Alojamiento en la naturaleza
Alojamiento en la naturaleza
Un predio de 300 hectáreas, 3 casas compartidas con habitaciones individuales, dobles y cuádruples, 5 baños, cancha de tenis y ping pong.
Un predio de 300 hectáreas, 3 casas compartidas con habitaciones individuales, dobles y cuádruples, 5 baños, cancha de tenis y ping pong.

El menú de la residencia
El menú de la residencia
4 comidas incluidas por día, un menú casero con opciones vegetarianas, elaborado con productos locales de estación.
4 comidas incluidas por día, un menú casero con opciones vegetarianas, elaborado con productos locales de estación.

Prácticas de Retrato
Ejercicios de dirección, cuerpo, movimiento, mirada y observación la luz para entrenar la percepción y aflilar el lenguaje propio.
Actividades Fotográficas
Espacios de práctica y experimentación para entrenar, producir, retratar y editar. Ejercicios para activar la percepción y narrar con imágenes.

Biblioteca Nómada
Biblioteca Nómada
Fotolibros y ensayos disponibles como disparadores para leer, escribir, inspirarse y profundizar en los procesos de trabajo.
Fotolibros y ensayos disponibles, elegidos especialmente para el grupo como disparadores para conversar, inspirarse y profundizar.

Dejanos tu información
Completá el formulario con tus datos personales, (nombre y apellido, correo electrónico, télefono, redes sociales).
Envianos tus imágenes
Una selección de 5 fotografías representativas, junto con un breve texto de presentación que nos ayude a conocerte mejor.
Proceso de selección
Revisamos las postulaciones con atención para armar un grupo diverso, comprometido y con perfiles que se complementen.
Notificación y reserva
Los seleccionados serán contactados para continuar con el proceso y así poder abonar la residencia y reservar el cupo.




"Es increíble como sacar una foto te puede cambiar la vida"
"Cuando vi tu residencia no lo dude, me senté a escribir esa carta de presentación y esa misma noche mande la aplicación. Cuando confirmaste mi selección aparecieron algunos miedos. No sabía si siendo tanta gente iba a poder conectar, si me metería muy adentro de mi mente o me relajaría genuinamente. Me venía sintiendo muy bloqueada y desconectada.
Siento que cada ejercicio fue desanudandome hasta desnudarnos por completo, fisica y emocionalmente. Con los días me sentí más segura y poderosa. Volví a confiar en mi magia, a creer que hay algo dentro mío que quiero cuidar y abrazar. No quiero olvidarme de que pude conocer mejor mi mundo y lo lindo de compartir mundos nuevos. Recordé lo lindo que es jugar, lo importante que es manifestar.
La casa fue un refugio, nuestro propio planeta. No solamente recomendaría esta experiencia sino que lo haría mil veces más. Me llevo un montón de amigos y recuerdos nuevos. Me llevo una bitácora llena de preguntas que me entusiasman y un recordatorio de que vale la pena animarse a compartir.
En el micro de vuelta mande un mensaje que siento que resume mucho todo lo que sentí; es increíble como sacar una foto te puede cambiar la vida."
— Juana de Miguel, Argentina
(@juanadmiguel)


"Creció en mi un espacio sensible y disponible para lo nuevo, para sorprenderme"
"Deseo sostenerme siempre entre las manos que alojan este grupo y refugiarme allí. A la vez usarlas como puente hacia el salto de la vida y expandirme. El viaje fue tan especial y único como el misterio que es la vida. Me llevo un planeta vital que incluye todo lo que fue: conexión, vulnerabilidad, flashes, juego, creatividad, ternura, árboles naranjas, ojos que brillan, abrazos, impulsos, tecitos, luz, autenticidad, baile, estrellas, vino, el color azul.
Creció en mi un espacio sensible y disponible para lo nuevo, para sorprenderme. Aprendí que los ojos hacen lugar. Mirar al otro, mirar con la cámara, generan espacios nuevos para abrir, para preguntar, para acceder a nuevos mundos internos y externos, para mover.
Recomiendo esta experiencia transformadora con mucha certeza a todes."
— Sharon Dessal, Argentina
(@tuts___)





"Me voy con mucho aprendizaje, con referentes nuevos, con una red bellísima de personas"
"Me sumé a la residencia sin mucha idea de realmente qué esperar, no tenía idea de cómo sería la experiencia ni mucho menos una idea de lo mucho que esta me revolvió internamente. En un principio, al ver la convocatoria, me llamó mucho la atención, pero acto seguido me aparecieron miedos; “¿qué tal si no lo disfrutas?”, “además estás en Chile, ¿no es un viaje muy largo?”, “¿realmente quieres estar con otras 21 personas, que no conoces, por 5 días en el medio de la nada?”, y la realidad es que estas incertidumbres me ganaron en un primer momento y me dije “piénsalo un poquito y luego tomamos la decisión".
Fui con la esperanza de que esta experiencia sirviera como un espacio de desconexión del día a día, que últimamente venía siendo muy pesado, y con la mentalidad de permitirme ser más abierto, aflojarme, conectar con un lado más sensible interno el cual hacía mucho tenía abandonado. Fue eso y mucho más.
Poder trabajar retratos con las consignas que nos ibas entregando fue realmente desafiante y muy bello. El ejercicio de retrato fue increíble, me dejó en un estado de mayor vínculo con la otra persona, me sentí expuesto más no desprotegido y eso desembocó en una conexión más fuerte y unas fotos muy bonitas.
Me voy con algunas respuestas, pero lo más importante con muchas preguntas, con mucha curiosidad y con más ganas de seguir(me) explorando. Me voy con mucho aprendizaje, con referentes nuevos, así como con una red bellísima de personas con las que jamás me imaginé coincidir y conectar tan bien.
Es una experiencia que recomiendo completamente a cualquiera que busque un momento de introspección, que se sienta estancado con su arte o consigo mismo y cualquiera que disfrute del arte y de aprender."
— Ricardo Baumeister, Chile




La residencia queda en un hermoso predio de 300 hectáreas de campo y bosque con múltiples senderos para explorar. Queda a 5’ del centro de Villa General Belgrano y cuenta con 3 casas compartidas, equipadas con todo lo necesario, cancha de tenis, ping pong y pileta al aire libre.
Alojamiento por 5 noches.
Todos los talleres y actividades de la residencia.
Biblioteca nómada de fotolibros y ensayos a disposición.
4 comidas incluidas por día, un menú casero con opciones vegetarianas, elaborado con productos locales de estación.
Wi-Fi.
Ropa de cama y toallas.








En tu aplicación también podés solicitar quedarte dos días extra para un proceso intensivo de edición personalizada.

Cama individual
de plaza y media.
Con baño al lado
de la habitación.
Cama individual
de plaza y media.
Con baño privado
en la habitación.
Cama carro (extraíble)
con colchón sommier.
Con baño privado
en la habitación.
Cama individual
de una plaza.
Con baño privado
en la habitación.
5 camas individuales.
En habitación compartida.
Entrepiso sobre el comedor
(con descuento especial).
Cama queen.
En habitación privada.
Con baño privado
en la habitación.

"Fue hermoso y poderoso lo que atravesamos. Agradezco haberme permitido estar ahí"
"Todavía tengo el corazón explotado de tanto amor. Se formó una red de intercambio colectivo, generoso y expansivo. Esa sensación todavía habita en mí. Fue muy hermoso y poderoso todo lo que atravesamos.
Me agradezco haberme permitido estar ahí. Haberle dado espacio a ese impulso inicial de querer ser parte. A enfrentar mis miedos e inseguridades. A conectar con lo verdadero. A vincularme genuina y auténticamente. A habitar la incomodidad. Me siento muy feliz con todo lo que me devolvió esta experiencia única, alucinante y transformadora. El contacto con la naturaleza fue el entorno ideal para desconectar y entonces así, finalmente, conectar. Recomiendo mucho y volvería a hacerlo. Y ahora si, sin dudarlo.
Me reveló muchas cosas sobre mí que tenía olvidadas y mi mirada ya no es la misma. Es más amorosa. Sobretodo conmigo mismx."
— Agustin d'Avila Diaz, Argentina
(@davilagustin)



"Gracias por las preguntas que hoy se convierten en brújula"
"Cuando postulé nunca me imaginé que recorrería más de 1.560 km por tierra para encontrarme con una galaxia sin igual, me espejé, me acerqué, me alejé, colisioné, transité, bailé, retrogradé, pausé, comprendí e integré, por sobre todo, que detrás de cada foto hay vínculos sutiles, profundos, intuiciones, silencios, intercambios.
Hoy me siento profundamente agradecida con mi cuerpo por llevarme a esta aventura, agradecida con tu corazón por gestar esta idea que contiene infinitas posibilidades, agradecida con la casa y el bosque que nos acogieron con su magia y agradecida con cada una de las personas/planetas con las que convivimos en la galaxia de Excursion pues de cada una de ellas aprendí algo en la cercanía y en la distancia."
— Claudia León, Chile
(@clau.leon.ara)

"Poner en común mis fotos con el resto fue super inspirador"
"Me sirvió muchísimo poner en común mis fotos con el resto, el acto de hablar de lo que hago ya fue un montón. Las devoluciones que me dieron me sumaron muchísimo también, y ver cómo lxs demás piensan sus propias prácticas artísticas fue super inspirador."
— Sofia Zaragoza, Argentina
(@coqysz)

"Descubrí una forma más libre
de hacer fotos"
"Entendí que lo primero que tengo que hacer es jugar con las fotos antes de tomármelo tan en serio, ejercitar la fotografía en forma cotidiana es menos técnico de lo que pienso, tiene más que ver con, lo narrativo, lo literario, lo emocional, me encantó conectar de ese modo!"
— Victoria Bembibre, Argentina
(@vik770)

"Me dio la oportunidad
de entender mi mirada"
"Me di cuenta que me faltaba mi propio análisis sobre las fotos que venía sacando. Haberlas impreso y desplegarlas me hizo ver relaciones y diferencias entre ellas, y me dio la oportunidad de entender qué cosas quiero que formen parte de mi mirada y qué cosas no funcionan tanto."
— Agustina Sampaulo, Argentina
(@agustina.sampaulo)


